Una de las cosas que más nos identifican como personas es nuestra cultural, una persona que nunca ha salido de su país no tiene el mismo nivel cultural que una persona que ha viajado. Una de las mejores formas de enriquecerse como individuo es compartir con los nacionales y practicar sus costumbres y entender sus tradiciones. 

  
El país de la sonrisa se convirtió en mi hogar hace poco más de un año, llegué lleno de emoción y curiosidad por las cosas nuevas que encontraría, nueva comida, idioma, gente, tecnología y sobre todo una nueva cultura.

Tailandia es famoso por la sonrisa de su gente y su hospitalidad, pero sobre todo por su turismo, hermosos paisajes, exóticas playas y una atención de primera. Quien viene unos días hacer turismo se lleva una experiencia fascinante y única.

Respetar y adaptarse  


Irónicamente estamos acostumbrados, sobre todo los latinos, a criticar todo en nuestro país de origen y tendemos a decir que todo lo que se hace en otros países es mejor que como lo hacen en el nuestro. Eso cambia cuando vemos a un extranjero que llega a nuestro país a criticarlo todo y compararlo todo con su país de origen. En ese momento nos nace un espíritu nacionalista profundo y con gran orgullo defendemos nuestro país.

Esto es irónico porque cuando salimos de nuestras cuatro paredes para vivir en otro país, se nos olvida lo feo que era que criticaran el nuestro y empezamos hacer lo mismo con el país que nos recibe.

Cuando recién llegué a Tailandia, esa fue erradamente mi primera reacción, pero al cabo de pocos días cambié mi manera de pensar y decidí lo más inteligente que podía hacer, adaptarme a Tailandia y a los tailandeses y todo lo que venía con ellos.

El himno real


Los choques no siempre son malos, que tengas un choque cultural significa que el cambio fue brusco, pero podemos sacarles las cosas buenas a otras culturas.

Entre los choques culturales que tuve, uno de los primeros y que más me llamaron la atención fue con el himno real de Tailandia, suena en altavoces dos veces al día, a las 8:00 de la mañana y a las 6:00 de la tarde en ciertos lugares públicos como parques, cines y algunas estaciones de tren.

Imagínate estar corriendo en el parque o haciendo ejercicio y tener que detenerte o ponerte de pie para escuchar el himno, o estar en el cine sentado cómodamente con tus palomitas de maíz y tu gaseosa viendo los repartos y escogiendo las próximas películas que vendrás al cine a ver y de repente, todo se interrumpe para sonar el himno y tienes que dejar de comer para levantarte por respeto al himno real y a los tailandeses. 

Pero que bonito sería que en mi país en ciertos lugares y a ciertas horas o por lo menos solo los lunes en la mañana sonara el himno nacional en ciertos lugares públicos y la gente se detuviera por civismo.

hábitos tailandeses dignos de emular


Los tailandeses, sin duda alguna, tienen costumbres dignas de emular y que de hecho han sido decisivas para contralar la pandemia del COVID-19 en Tailandia, tales como: entrar a las casas descalzos y usar mascaras (sobre todo por la constante contaminación del aire). Saludarse a distancia ha sido importante para prevenir la pandemia, pero no es una costumbre que considere como ¡wao! lo tenemos que imitar.