Hong Kong es un territorio políticamente autónomo que pertenece a la República Popular China. Múltiples, masivas y violentas protestas han sido el escenario hongkonés en los últimos años y ahora Washington amenaza con dejar de considerarlo como territorio autónomo. ¿Qué esta pasando y por qué?

Según varias encuestas de la Universidad de Hong Kong, la mayoría de las personas se identifican como hongkoneses y el 15% se identifican como chinos.

Esta identidad local es más marcada entre los jóvenes de entre 18 a 29 años, de los cuales solo el 3% de los encuestados se sentían chinos.


Ley Básica  

Para entender todo lo que está pasando actualmente en esta administración especial dentro de China, necesitamos entender porque Hong Kong es un territorio políticamente autónomo.

Hong Kong fue una colonia británica hasta 1997, cuando Reino Unido regreso el territorio a manos chinas. Pero este retorno se dio bajo ciertas condiciones.

El Acuerdo entre Reino Unido y China les garantiza a los hongkoneses gozar de derechos que el resto de los ciudadanos en China continental no tienen.

Una democracia limitada, liberta de expresión, libertad de prensa y de reunión. Un sistema interno distinto. Por lo cual se le denomino “un país, dos sistemas”.

Hong Kong tendría autonomía para tomar sus propias decisiones en temas internos, pero en temas de defensa y relaciones exteriores Pekín tendría el mando.

Este Acuerdo tiene vigencia hasta el año 2047 y se le conoce como Ley Básica o mini constitución hongkonesa.    

En 2047 quedará bajo total control de Pekín, (un país, un sistema). En ese momento deberán decidir en conjunto con este territorio especial, el destino de Hong Kong respecto a su democracia y derechos.


Protestas por la democracia y derechos civiles

En 2003 se dieron protestas en contra de leyes propuestas por Pekín respecto a temas de seguridad nacional. Estos proyectos prohibían la sedición y actos de presunta traición contra el gobierno chino.

En 2012, las protestas se dieron por el descontento de los estudiantes contra un programa de estudio que impulsaba el comunismo como estructura del estado chino y los valores de la República Popular China.

En 2014, se llevaron a cabo las protestas conocidas como la Revolución de los Paraguas. Estas protestas exigían que se retirase una ley impulsada desde Pekín que controlaba quién podía presentarse a las elecciones como jefe ejecutivo del Hong Kong.   

En 2019, los hongkoneses protestaron contra una ley de extradición, la cual permitía la extradición desde Hong Kong hacia China continental de cualquier ciudadano sin necesidad de ser condenado y quien sería procesado por un sistema de justicia distinto.

Esta última fue aplazada, pero no suspendida.

 

La nueva propuesta china

Pekín ahora esta presentando una nueva propuesta de ley que podría permitirle a China continental instalar sus propias estaciones policiales en Hong Kong, las cuales funcionarían paralelamente a las locales.

Según el gobierno central, la propuesta tiene el objetivo de salvaguardar la seguridad nacional cuando sea necesario.

Esta nueva propuesta a generado nuevamente movilizaciones masivas hacia las calles en protesta contra una posible estrategia de Pekín por poner fin al acuerdo “un país, dos sistemas” al movilizar fuerzas de seguridad de Pekín a Hong Kong.


¿Por qué Washington amenaza con cambiar el estatus de Hong Kong?

Estados Unidos da un trato especial a Hong Kong respecto a condiciones comerciales favorables, por ser un territorio políticamente autónomo, que le permite vivir en democracia y con derechos civiles a los hongkoneses.

Para mantener ese trato especial, la Casa Blanca anualmente debe certificar ante el Congreso que Hong Kong sigue siendo un territorio políticamente autónomo.

Si la Casa Blanca no certifica que Hong Kong tiene suficiente autonomía de Pekín, haría que Hong Kong sea tratado igual que el resto de China, con todas las duras condiciones.

Aplicación de aranceles, controles de exportación, restricciones a las inversiones y más.

Esto golpearía duramente la relación comercial entre Estados Unidos y Hong Kong y alejaría a los inversionistas de este territorio.

En Hong Kong se han establecido muchas multinacionales que manejan sus negocios desde ahí hacia la región.

En general sería un duro golpe a la economía regional y mundial. Sobre todo, a la economía local, que sería la más afectada si Washington decide recovar el estatus preferencial de Hong Kong.


Todo depende de la decisión de Pekín

A la fecha de este artículo (3 de junio de 2020) Pekín no ha publicado la nueva ley de seguridad.

La Casa Blanca anunció que cambiar el estatus de Hong Kong ante el Congreso dependería de Pekín. De si deciden promulgar su nueva ley o no.

Ambos, Washington y Pekín, han puesto sus cartas sobre la mesa, Hong Kong depende de lo que estos gigantes decidan. Pero sería un duro golpe para los hongkoneses que EE.UU les retire su apoyo.

Por un lado, si Pekín aprueba la ley de seguridad, posiblemente ganará mayor presencia en Hong Kong, tal como quiere el presidente Xi.

Y, por otro lado, pese a que Washington retire su apoyo de este territorio, Pekín seguiría ganando por que no le importará mucho continuar y ampliar a Hong Kong la guerra comercial.   

Washington trata de presionar para que Pekín respete el estatus del territorio, su democracia y derechos civiles, de una forma poco efectiva.

Los grandes perdedores en esta lucha de poderes son los hongkoneses.