Te has preguntado ¿quién será el futuro usuario de tu negocios ? ¿cómo necesitas adaptar tu negocio a ese futuro usuario? 

Yo me pregunté eso, pero para los asuntos consulares.

Es importante conocer las generaciones por sus edades y sus costumbres. 

En este artículo te comparto como me imagino ese futuro en el entorno consular.

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El futuro de las gestiones consulares. Hace unos días me preguntaron ¿cómo te imaginas el futuro de los consulados? pero me puse a pensar en esto desde la perspectiva de los futuros usuarios, no del consulado y sus gestiones. Usuarios de la Generación Z y Alfa, sobre todo de los segundos y próximas generaciones que estarán perfectamente familiarizadas con la tecnología.

Dentro de 10 años los usuarios de los consulados no serán los mismo que hoy, eso lo debemos tener claro. Los gobiernos deben actualizar, modernizar, automatizar y digitalizar sus procesos, urge una transformación digital de todos los sistemas.

Con esto de introducción reformulamos la pregunta, quedaría así ¿cómo me imagino que se adaptarán las gestiones consulares al usuario dentro de los próximos 10 años?

Para responder, hablemos de María:

María es una panameña que se mudó al extranjero para estudiar en la Universidad cuando tenía 20 años. Hoy día está radicada en el extranjero, esta jubilada, casada y tiene hijos y nietos. Los hijos de María son millennials y los nietos son centennials (Generación Z) ambos están muy familiarizados con la tecnología.

Sus hijos y nietos saben que cuando María era joven, cada vez que necesitaba hacer un trámite en el consulado era muy engorroso, tenían que llamar al consulado para preguntar cómo eran los trámites, que papeleo necesitaban y luego tenía que llegar al consulado con todos los papeles y todos los documentos, pagar por un courier muy caro para enviarlo hacia Panamá y luego esperar de 2 a 3 meses como mínimo para esperar que llegara su documento para lo cual debía pagar Courier de vuelta a su país de residencia.

Todo tenía mucha burocracia, era muy caro, tomaba mucho tiempo, era muy lento y ningún proceso estaba pensado en la comodidad del cliente.

Pero hoy día no importa qué trámite necesiten hacer, si es un certificado de nacimiento, un certificado de matrimonio, una fe de vida para su madre María, si necesitan renovar su pasaporte, si necesitan renovar su cédula de identidad panameña, todo lo pueden solucionar por internet. Todas las consultas que tengan las resuelven a través de un chatbot. Todos los documentos que necesitan presentar los escanean y los ingresan a una plataforma. Sí necesitan una cédula o un pasaporte renovado estos se imprimen en el consulado y el consulado se los envía por mensajería local hasta sus casas, sí están tramitando un certificado de nacimiento, de matrimonio, un record policivo, se pueden descargar e imprimir desde cualquier impresora y ya vienen con su apostilla e incluso vienen con un código QR para que se pueda validar por cualquier autoridad. Ya no es necesario ir al consulado.

El pasaporte y la cédula de identidad panameña se han hecho digitales, por lo tanto, se puede recibir también de forma digital directamente en el celular para que se puedan presentar en cualquier lugar de la misma forma que el documento físico y con la misma validez, de esta forma no se deteriora ni se pierde ni se daña.

Los hijos y nietos de María gozan de este consulado virtual, ya los trámites son más rápidos, son más eficientes, son más ágiles, se puede tramitar desde la casa y recibir toda la documentación en la casa, no es necesario ir al consulado en persona, no es necesario gastar mucho dinero en el envío del courier ni para recibir los documentos desde Panamá, ni hay que esperar 2 o 3 meses para recibir los trámites.

A María se le ha registrado su huella dactilar digital, su rostro y su iris digitalmente por lo que una vez al año para realizar su fe de vida, sólo necesita ingresar a la plataforma del consulado virtual, poner sus huellas en la pantalla táctil de la computadora o en su celular, el reconocimiento de rostro y de iris y sin necesidad de contacto con ningún humano, su fe de vida queda gestionada.

Tanto María como sus hijos y nietos gozan de un consulado virtual desde el cual pueden gestionar todas sus necesidades desde su casa o desde su celular sin estrés, sin cansancio, sin burocracia, con transparencia, con ayuda de la tecnología y de la inteligencia artificial.